Así es, el Karma me persigue para cobrarse algo de lo que no tengo idea el por qué.
Y la verdad es que no soy paranóico, pero tengo fuertes motivos para creer que le debo algo al Universo:
Suceso 1
Fecha: Jueves 16 de Octubre de 2003.
Hora: 6:55 a.m.
Ubicación: un pueblo del estado de Guanajuato.
Suceso: Accidente automolístico.
Daños: Mi vehículo hecho shit.
Veredicto: Pinche accidente me dejó una cicatriz tipo Harry Potter en la sien izquierda. Estuvo culera la experiencia, sinceramente. Aún me dan punzadas en la cicatriz cuando me acuerdo.
Suceso 2
Fecha: Jueves 19 de Octubre de 2006. (véase la fecha, 3 años después)
Hora: 12:30 p.m.
Ubicación: una playa cercana al puerto de Veracruz.
Suceso: Intento de ahogamiento.
Relato de los hechos: Estábamos mi papá, mi hermano y yo brincando en las olas, cuando una me revolcó y casi me carga el payaso. Mi jefe me aventó lejos del bado en el que caí.
Veredicto: No me vuelvo a meter mar adentro.
Asi que como la ven. El Karma se la quiere cobrar caro. La verdad no quiero esperar un año, o tres, o el tiempo que sea para averiguar si es coincidencia de la pendejez humana, o las fuerzas místicas me quieren chingar.
La neta no creo en mamadas, y el único Karma que la rifa es el Karmann Ghia de la Volkswagen.






